Pendientes Jakob Bengel

Estoy realmente encantada con el último producto que he encontrado para la tienda: un par de fabulosos y especiales pendientes de la marca Jakob Bengel.

Los encontré de casualidad en una tienda en Madrid. La historia de este diseñador art deco de joyas es muy interesante:

Desconocido hasta hace unos 20 años, fue gracias a una casualidad y a que la fábrica había decidido en 1978 vender su muestrario en el extranjero, que se dio a conocer.

Sus pendientes están realizados en su mayor parte en Galatita, un material obtenido a partir de 1897 en Alemania combinando la proteína láctea casei con formaldehído. Sólo en 19313, 30 millones de litro de leche fueron convertidos en 1.5 millones de kilos de galalita.

Fundada en 1873 por el cerrajero Jakob Bengel, la compañía comenzó a producir cadenas de relojes de bolsillo. Pero el yerno de Bengel, Ernst Hartenberger aseguró a la firma varios contratos internacionales e hizo posible que a principios de los años 30 la compañía pudiera llevar a cabo un  incierto experimento creativo: tomar diseños históricos y tradicionales de joyería y renovarlos con nuevos materiales y actualizarlos a los gustos del momento.

La liberación de los materiales comunes y artificiales para la joyería se produjo así a principios del siglo XX. Afamados artistas y diseñadores comenzaron a experimentar con casi cualquier material que pudiese servir para la joyería (cristal, cuernos, esmaltes, textiles, metales y aleaciones como el caluloide, la bakelita, el papel o la pintura). El “snobismo material” fue rechazado a favor de estas nuevas material que servían tan bien a las nuevas líneas predicadas por los movimientos Bauhaus y Art Deco.

Los nuevos artistas desarrollaron estos nuevos diseños promocionados por la  ‘Exposition Internationale des Arts Décoratifs et Industriels Modernes’  que tuvo lugar en 1925 en Paris, en la que se originó el termino  ‘Art Déco’.

Gracias a Coco Chanel, la bisutería se convirtió en “socialmente aceptable” y un must para ir bien vestida. Jakob Bengel combinó la influencia del gusto parisino y los diseños avant-garde franceses con la pureza del movimiento Bauhaus para la creación de sus propios diseños, como muestran sus catálogos de 1924 a 1939. Estos diseños tuvieron un gran éxito, mezclando  la versatilidad de los metales con diferentes elementos geométricos realizados en galatita de colores, con diseños distintivos y formas puras. La nueva mujer moderna, más independientes y con más mundo emergía con fuerza y su imagen se propagó con rapidez a través de las revistas de modas.

Algunos diseños cambiaron la galatita por el cristal o las piedras y los colgantes fueron diseñados para ser llevados con sedas o cordones de terciopelo, muy de moda en aquellos tiempos.

La gran mayoría de la producción de Jakob Bengel fue exportada al extranjero, principalmente a Checoeslovaquia y París bajo la firma de intermediarios, no con la marca Bengel, que aunque tenía su propio sello, casi no fue utilizado, ya que los intermediarios estampaban los suyos propios).

El uso de la galatita para joyería fue prohibido en 1939 cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial, para reservar las materias primas para el esfuerzo bélico, con lo que la producción de joyería de la fábrica de Jakob Bengel llegó a su fin, aunque siguieron realizando insignias militares para el ejército belga tras el conflicto.

¡Espero que os gusten tanto como a mi!